Diálogo competitivo

El diálogo competitivo permite construir la solución con los licitadores antes de recibir las ofertas. Requisitos, fases y consejos para una pyme.

Actualizado el 5 de septiembre de 2026

El diálogo competitivo es el procedimiento en el que el órgano de contratación, incapaz de definir por sí solo los medios técnicos o el montaje jurídico y financiero de su proyecto, dialoga con los licitadores seleccionados para desarrollar una o varias soluciones y, sobre esa base, les invita a presentar oferta. Es el procedimiento de los proyectos complejos: la necesidad está clara, pero no la manera de satisfacerla.

Cómo funciona

La Ley 9/2017, de Contratos del Sector Público, regula el diálogo competitivo y lo admite en los mismos supuestos que la licitación con negociación: soluciones disponibles que no satisfacen la necesidad, prestaciones que exigen un diseño innovador, complejidad jurídica o financiera, riesgos particulares, o imposibilidad de fijar las especificaciones técnicas con precisión suficiente. Puede usarse por debajo y por encima de los umbrales europeos; por encima (140.000 € o 216.000 € en servicios y suministros según el poder adjudicador, 5.404.000 € en obras) el anuncio se publica también en el Diario Oficial de la Unión Europea.

Se desarrolla en tres tiempos. El órgano de contratación publica un anuncio de licitación con un documento descriptivo que expone sus necesidades y objetivos, y selecciona a los candidatos, con un mínimo de tres cuando limita su número. Sigue la fase de diálogo: intercambios individuales y confidenciales con cada participante, que pueden articularse en etapas sucesivas para ir reduciendo el número de soluciones examinadas. Cuando identifica la solución o soluciones adecuadas, declara cerrado el diálogo e invita a presentar la oferta final. La adjudicación se hace conforme a los criterios anunciados, sin nueva negociación de fondo.

La ley permite abonar primas o compensaciones a los participantes, algo frecuente dado el trabajo que exige el procedimiento.

Qué cambia para una empresa

El diálogo competitivo exige una inversión importante: varios meses de reuniones, estudios y un equipo dedicado. Afecta sobre todo a grandes proyectos de infraestructura, informática o edificación, en los que las pymes entran a través de una UTE o como subcontratistas del adjudicatario.

Para una empresa especializada, integrarse en una UTE candidata permite aportar una pieza de la solución e influir en el diseño. Compruebe si el anuncio prevé primas y verifique las cláusulas de confidencialidad: el órgano de contratación no puede revelar las soluciones propuestas ni los datos confidenciales de un participante a los demás sin su acuerdo.

Ejemplo

El área metropolitana de Bordalés quiere modernizar el sistema de billetaje de su red de transporte, con un valor estimado de 9.000.000 €, sin saber si conviene la tarjeta sin contacto, el pago bancario abierto o una aplicación móvil. Convoca un diálogo competitivo, selecciona tres UTE y dialoga durante seis meses. Una pyme especializada en validadoras embarcadas, integrada en la UTE adjudicataria, obtiene una parte relevante del contrato.

Preguntas frecuentes

¿Puede el órgano de contratación revelar mi solución a los demás?

No, salvo con su consentimiento. La confidencialidad de las soluciones y de la información intercambiada durante el diálogo está protegida por la ley.

¿Se paga por participar?

La ley permite prever primas o compensaciones. El anuncio o el documento descriptivo fijan su importe y sus condiciones.

¿Qué diferencia hay con la licitación con negociación?

El diálogo se centra en definir la solución antes de que existan ofertas. En la licitación con negociación se negocian ofertas ya presentadas.

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