Licitación
En contratación pública, la licitación es el proceso de concurrencia desde el anuncio hasta la adjudicación. Etapas, documentos y consejos para una pyme.
Actualizado el 5 de septiembre de 2026
En contratación pública, la licitación es el proceso de concurrencia que organiza un órgano de contratación para elegir al adjudicatario de un contrato, desde la publicación del anuncio hasta la adjudicación. El término es genérico: se aplica igual a un procedimiento abierto simplificado de unas decenas de miles de euros que a un procedimiento abierto sujeto a regulación armonizada.
Cómo funciona
Toda licitación sigue una secuencia estable, sea cual sea el procedimiento. El órgano de contratación define la necesidad y tramita el expediente de contratación: aprueba el gasto y redacta los pliegos, entre ellos el pliego de cláusulas administrativas particulares, que fija las reglas del juego. Publica después el anuncio de licitación en su perfil de contratante, alojado en la Plataforma de Contratación del Sector Público (PLACSP) o en la plataforma autonómica correspondiente, y en el Diario Oficial de la Unión Europea cuando el contrato está sujeto a regulación armonizada. Las empresas descargan los pliegos, pueden plantear consultas por escrito y presentan su oferta antes de la fecha límite de presentación.
La mesa de contratación abre los sobres en el orden previsto, empieza por los criterios sujetos a juicio de valor, excluye las ofertas irregulares, valora el resto conforme a los criterios ponderados, tramita en su caso las ofertas anormalmente bajas y propone la adjudicación. Se requiere al licitador mejor clasificado la documentación acreditativa y la garantía definitiva, se adjudica y se formaliza el contrato. En los contratos susceptibles de recurso especial, la formalización no puede producirse antes de que transcurran quince días hábiles desde la notificación de la adjudicación (verificado el 2026-09-05).
Una licitación también puede terminar sin contrato: se declara desierta o se renuncia a su celebración.
Qué cambia para una empresa
La palabra licitación señala una oportunidad abierta, con una fecha límite. Para una pyme, la clave es tratar cada licitación como un proyecto: lectura completa de los pliegos el primer día, lista de documentos a aportar, consultas planteadas pronto, reparto del trabajo entre la valoración económica y la memoria técnica, y presentación anticipada.
No descarte las licitaciones de importe reducido tramitadas por procedimiento abierto simplificado abreviado: son menos concurridas, más rápidas y suelen ser la primera referencia ante un órgano de contratación.
Ejemplo
La mancomunidad de aguas del Valle de Aurés licita el suministro de contadores de agua, con un valor estimado de 120.000 € para dos años. Al estar por debajo del umbral europeo, tramita un procedimiento abierto simplificado, publica el anuncio en su perfil de contratante de la PLACSP y concede quince días naturales para presentar ofertas. Concurren cuatro proveedores y gana una pyme especializada gracias a un precio competitivo y a una garantía más larga.
Preguntas frecuentes
¿Licitación y procedimiento abierto son lo mismo?
La licitación es el término general. El procedimiento abierto es una modalidad concreta, en la que cualquier empresa puede presentar oferta y no se negocia.
¿Se pueden hacer preguntas durante la licitación?
Sí, por escrito a través de la plataforma, hasta la fecha indicada en el pliego. Las respuestas se publican para todos los licitadores.
¿Qué ocurre si sólo se recibe una oferta?
Puede adjudicarse si es admisible y se ajusta al pliego, o declararse desierta la licitación y volver a convocarla.