Memoria técnica
La memoria técnica expone el método, los medios y las garantías de una empresa en una licitación pública. Suele decidir la adjudicación. Estructura y consejos.
Actualizado el 5 de septiembre de 2026
La memoria técnica es el documento que redacta el licitador para explicar cómo va a ejecutar el contrato: organización, medios humanos y materiales, metodología, plazos, control de calidad, seguridad y medidas ambientales. Es el soporte de los criterios de adjudicación evaluables mediante juicio de valor.
Cómo funciona
La Ley 9/2017 (LCSP) obliga a adjudicar a la mejor relación calidad-precio, valorada con uno o varios criterios de adjudicación. Cuando el pliego incluye criterios que dependen de un juicio de valor, la memoria técnica es la pieza que se puntúa.
El pliego de cláusulas administrativas particulares fija lo que se espera: apartados, extensión máxima, modelo de respuesta, subcriterios y su ponderación. La memoria se presenta en un sobre o archivo electrónico separado del que contiene los criterios automáticos, y se abre y valora antes que la oferta económica, para que el precio no condicione la puntuación técnica. Cuando los criterios de juicio de valor pesan más que los automáticos, en los procedimientos de las Administraciones Públicas la valoración corresponde a un comité de expertos o a un organismo técnico especializado (verified 2026-09-05, artículo 146 LCSP).
En el procedimiento abierto simplificado hay un límite: los criterios de juicio de valor no pueden superar el 25 % del total, o el 45 % en contratos de prestaciones de carácter intelectual, como los servicios de ingeniería y arquitectura. En la tramitación abreviada del simplificado no caben en absoluto, y todo se decide por fórmulas.
Qué cambia para una empresa
La memoria técnica es lo que suele hacer ganar o perder a una pyme frente a un competidor más barato. Algunas reglas:
- Responda al pliego de prescripciones técnicas y a los subcriterios en el mismo orden y con los mismos títulos que use el órgano de contratación.
- Sea concreto: personas asignadas con nombre y perfil, maquinaria realmente disponible, planificación adaptada al emplazamiento. Una memoria genérica se detecta en pocas líneas.
- Aporte pruebas: currículos, fichas técnicas, certificados, fotografías de trabajos comparables.
- Respete el número de páginas y el formato exigidos.
- No prometa lo que no pueda cumplir: los medios comprometidos son exigibles durante la ejecución.
Prepare una memoria base por actividad y adáptela en serio a cada licitación. El esfuerzo debe ser proporcional al peso del criterio técnico.
Ejemplo
El Ayuntamiento de Fuentelarena licita por procedimiento abierto simplificado la reparación de la cubierta del pabellón municipal, con un valor estimado de 145.000 €. El pliego reparte 75 % al precio y 25 % a la memoria técnica, con tres subcriterios: metodología y plazos, medios humanos y materiales, y gestión de residuos y seguridad. Una empresa de cubiertas presenta doce páginas con planificación semana a semana, el nombre del jefe de equipo y de sus dos oficiales, la referencia del andamio y una gestora de residuos autorizada. Obtiene la mejor nota técnica y gana pese a ofertar un 2 % por encima del más barato.
Preguntas frecuentes
¿Siempre se pide memoria técnica?
Casi siempre que existe un criterio de juicio de valor. En compras sencillas evaluadas solo con fórmulas puede no haberla.
¿Se puede reutilizar una memoria de otra licitación?
Como base, sí. Pero debe adaptarse al contrato concreto: una memoria copiada baja la nota y resta credibilidad.
¿Compromete la memoria técnica a la empresa?
Sí. Los medios y plazos ofertados forman parte de la oferta adjudicada y son exigibles en la ejecución.