Criterios de adjudicación y ponderación
Los criterios de adjudicación y su ponderación determinan cómo se clasifican las ofertas: precio, calidad, plazos, medio ambiente. Cómo aprovecharlos.
Mercado principal: España
Actualizado el 5 de septiembre de 2026
Los criterios de adjudicación son los elementos con los que el órgano de contratación compara las ofertas y elige la que presenta la mejor relación calidad-precio. La ponderación es el peso asignado a cada criterio, expresado en porcentaje o en puntos, que determina su influencia en la clasificación final.
Cómo funciona
La Ley 9/2017, de Contratos del Sector Público, exige que los criterios estén vinculados al objeto del contrato, sean objetivos, no confieran libertad de decisión ilimitada y consten en el pliego de cláusulas administrativas particulares y en el anuncio de licitación. Puede usarse un único criterio, normalmente el precio o el coste del ciclo de vida, cuando la prestación está normalizada; la ley impone en cambio una pluralidad de criterios en determinados contratos, como los servicios de carácter intelectual. Lo habitual es combinar precio, calidad técnica, plazos, prestaciones ambientales, condiciones sociales, servicio posventa o carácter innovador.
Los criterios se dividen en dos familias: los evaluables mediante fórmula automática y los que dependen de un juicio de valor. Estos últimos se presentan en un sobre distinto y se valoran antes de abrir el precio, para preservar la imparcialidad. En el procedimiento abierto simplificado, los criterios sujetos a juicio de valor no pueden superar el 25 % del total, o el 45 % si el contrato tiene por objeto prestaciones de carácter intelectual (verificado el 2026-09-05).
La mesa de contratación puntúa cada oferta criterio a criterio, aplica la ponderación y suma. La oferta mejor clasificada se propone para la adjudicación. Los licitadores excluidos pueden obtener la puntuación detallada de su oferta y de la ganadora.
Qué cambia para una empresa
La ponderación le dice dónde invertir el esfuerzo. Un precio con un 70 % exige un cálculo muy ajustado; una calidad técnica con un 60 % exige una memoria técnica trabajada. Un criterio ambiental con un 10 % puede decidir entre dos ofertas parejas.
Lea los subcriterios y estructure su respuesta en el mismo orden. Cada afirmación debe estar acreditada, porque quien valora busca pruebas. En el precio, estudie la fórmula del pliego, a menudo proporcional a la oferta más económica: le indica cuántos puntos le cuesta cada punto porcentual de diferencia.
Tras la adjudicación, pida siempre su puntuación detallada. Es la mejor fuente de mejora para las siguientes ofertas.
Encuentre licitaciones para su empresa
Ejemplo
El área de servicios sociales del Ayuntamiento de Fuentellana licita la comida a domicilio, con un valor estimado de 200.000 € para tres años. Criterios: precio 40 %, calidad de los menús y organización 40 %, comportamiento ambiental 20 % (envases, vehículos). Una pyme local ofrece un precio un 6 % superior al más bajo, pero obtiene la mejor puntuación técnica gracias a una cocina de proximidad y a un reparto en vehículo eléctrico. Queda primera en la suma ponderada.
Preguntas frecuentes
¿El precio es siempre el criterio principal?
No. Debe figurar entre los criterios, pero su peso varía. En prestaciones intelectuales pesa a menudo menos que la calidad técnica.
¿Puede el órgano de contratación cambiar los criterios durante la licitación?
No, salvo mediante una corrección de errores publicada antes del fin del plazo de presentación y con ampliación suficiente. Modificarlos tras la apertura es ilegal.
¿Puedo impugnar una valoración que me parece injusta?
Sí. Pida el acceso al expediente y, en los contratos susceptibles de recurso especial (servicios y suministros de más de 100.000 € de valor estimado), interponga el recurso en el plazo de quince días hábiles.